Cada comunidad es diferente. Por eso estudiamos previamente sus características, número de propiedades, instalaciones, servicios y necesidades para ofrecer unos honorarios ajustados al trabajo que realmente requiere.
Una tarifa genérica no sería justa ni realista: no gestiona lo mismo un edificio de 8 vecinos sin ascensor que una urbanización con piscina, jardines y garaje.